domingo, 23 de noviembre de 2008

PARTICULARES 30


No estoy seguro de la fecha pero diría que era a mediados del '86. Central había salido campeón del torneo de primera B y había conseguido el ascenso. Antes de comenzar el torneo de primera A, se jugó en su estadio un cuadrangular amistoso en el que participaron Boca Juniors, River Plate, Newell's Old Boys y los locales Rosario Central. Fui como infiltrado leproso en medio de un grupo de amigos canayas, El Zorrino, Jamona, Pocho, El Turco y José. Por esa época estábamos en el último año de la secundaria, estrenando mayoría de edad, con pocas monedas en el bolsillo pero toda la vida por delante. Yo ya tenía bien arraigado el vicio de fumar pero el presupuesto no daba para comprar siempre mi marca,P arissiennes, y en ocasiones tenía que conformarme con los siempre baratos Particulares 30. Esa noche era de Particulares.

No recuerdo el resultado exacto del clásico, ganó ñuls aunque no me acuerdo si 4 a 0, o tal vez 4 a 1, no se, no lo podría asegurar. Sí recuerdo haber gritado los dos primeros goles de la lepra ante la mirada de bronca de mis amigos y las amenazas asesinas del resto de la tribuna local, los otros dos no los festejé un poco porque no soy de gozar a los amigos y otro poco porque quería salir vivo de la cancha. No todos pudieron.

Cuando finalizó el partido,la popular visitante festejaba el triunfo mientras los locales comenzaron a desfilar con las cabezas bajas y un gesto adusto en sus rostros presagiando un año de sufrimientos deportivos, mascullando que no tenían equipo, que volverían a la B, que eran una murga... Meses después conquistarían el campeonato pero en ese momento no lo podían saber.

Nosotros nos demoramos un poco en salir para no quedar atrapados en las corridas que suelen ser habituales en las salidas de los clásicos rosarinos. Cuando vimos que quedaba poca gente en las tribunas comenzamos a bajar por los pasillos hasta que sentimos una explosión, muy cerca, como un disparo. Corrimos hasta la tribuna otra vez y detrás nuestro nos seguía una multitud que también buscaba refugio en las gradas. Una vez allí sentimos dos estallidos más. Enseguida comenzaron los rumores, que si las barras bravas se habían trenzado, que si la poli estaba cargando, que mejor esperar a ver que pasa. Los últimos que fueron llegando a la popular confirmaron los temores. Hubo una carga policial dentro de los pasillos del estadio y parecía que le habían dado a uno. Nos quedamos un rato allí, fumando un cigarrillo tras otro, hasta que la cosa se calmó, dejaron de sonar las sirenas y fuimos bajando con cautela, rodeados ahora por hileras de policías que nos miraban como si fuéramos sospechosos de los crímenes más horrendos que se puedan imaginar.

Más tarde, en casa, reponiéndonos con los pibes a base de cervezas que nos servía mi vieja, nos enteramos que un policía se asustó y disparó al aire un cartucho de gases lacrimógenos sin pensar que estaba en un pasillo. El proyectil rebotó en el techo y se clavó en el pecho de un tipo tranquilo, un colectivero de treintaiocho años que dejó una viuda y dos huérfanos. Y un charco de sangre en el pasillo que da a la calle Cordiviola, con un paquete de Particulares 30 encima,tiñéndose de rojo en mi memoria.

12 comentarios:

Silvia dijo...

BRIAN ES UN PIBE DE LA MATANZA QUE SIGUE DETENIDO SIN CAUSA.
Brian es víctima de la seguridad de los delicuentes que siguen en libertad .
BRIAN ES REHEN DE UNA CAUSA QUE NECESITA “UN” CULPABLE.
Para Brian no hay justicia POR SER POBRE Y VILLERO.
• PARA BRIAN EXIGIMOS Inmediata libertad .
• PARA BRIAN RECLAMAMOS Irrestricto CUMPLIMIENTO DE LA LEY .
• PARA BRIAN , PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE DERECHOS.
• PARA BRIAN, UN ESTADO QUE SEA GARANTE DE SUS DERECHOS.

SI LOS ÚNICOS PRIVILEGIADOS DEBEN SER LOS NIÑOS:
INMEDIATA LIBERTAD PARA BRIAN.
SUMATE A LA CAMPAÑ POR BRIAN Y TODOS LOS BRIAN DE LA MATANZA.
MANDÁ TU ADHESIÓN A:forodederechosmatanza@gmail.com
prensamatanza@suteba.org.ar

DETALLANDO NOMBRE, ORGANIZACIÓN y/o a TITULO PERSONAL.
GRACIAS.GRACIAS.GRACIAS.

SILVIA BERARDI 1531720226

Rob Rufino dijo...

Justamente ayer fui a la cancha con mi hijo, a ver una nueva derrota de Central...

Hacía mucho que no iba. Y viste, los recuerdos se entremezclan con el olor a los choris...

Recordaba tardes de gloria con el Pocho, el Turco, Vladi, el Bolsa y hasta vos leprosón que te infiltrabas a la tribuna para pasar el aburrido domingo a la tarde con restos de resaca de la noche anterior.

Pero más que Particulares yo me acordaba de otro cigarrillo: el 43/70 que nos ofrecía un villero a cambio de favores sexuales...

En verdad era preferible recordar esas tardes de gloria antes que ver la insípida realidad que se vive hoy en las tribunas.

Un abrazo.

Brian dijo...

Compañeros:

Veo a Central por televisión desde Resistencia, donde vivo ahora, y cada vez me da más tristeza ver a esos muchachos. No pido sutilezas, ni que salgamos campeones, pero no tienen el más mínimo huevo. Ya sé que la mayoría son pibes, y que no son los únicos culpables. Pero pueden perder igual poniendo un poco de ganas. Insisto, cada vez que veo a Central, con la expectativa de volver a esperanzarme, me entristece más.

Un abrazo

ella tambien dijo...

hace días largos que te leo en silencio, aunque lo que escribas me remita a músicas. este a la memoria de león, o poliedros a verde bosque de spinetta y algún otro a pappo que ya te lo dije.

tu recuerdo me abrió el camino a cierto clima familiar también, con unos oxibitués fumados a escondidas. teñidos de rojo, azul y blanco.

aguante la lepra.
besos

cholo dijo...

Me acordaba,inevitablemente,de esos 43/70 y de tantas anécdotas lindas mientras escribía,pero aún me persigue esa imagen del paquete de Particulares sobre el charco de sangre de ese pobre tipo víctima de la locura y el azar.
Abrazos a todos

Chunguito dijo...

Newells ganó ese partido 4 a 1 y después le ganó la final a River 2 a 0. Eso es anecdótico.

Lo que no es anecdótico y es repetido, lamentablemente, es el protagonismo policial. Siempre que haya muertos en una cancha de futbol hay 2 posibilidades: o fue un policía o la policía dejó hacer.

Aún al día de hoy, cuando voy a la cancha, primero me cuido de los uniformados, después de los otros delincuentes.

Abrazos leprosos.

PIPO LANAR dijo...

La primera vez que fui a la cancha fue en 1980, el dia de la Madre. Newells-River en el parque. Gol del Tolo Gallego cuando era rojinegro. La primera impresión, fuerte, era que nunca habia visto a tanta gente puteando. Claro, tenia 12 años y cursaba 7mo en escuela de curas.
Ya en los 90, acompañé a Rob junto con Vladi y un ex amigo que no recuerdo el nombre a un clásico en el parque. Los canallas iban para atras para que se vaya Aimar, Galloni era el único que iba al frente. Cuatro a cero para NOB. De golpe, partido parado, gritos y la cana que nos tiraba tiros. Repito: nos tiraba tiros. Nos apuntaba y nos tiraba. Los 4 nos dividimos en 2, me quedé con Vladi, echados en el piso, inmóviles. Terror. Sangre. Sangre de alguien. De alguna manera, nos encontramos afuera, a pesar de no existir los celulares. Nunca fumé, pero los chochamus pelaron unos Chesterfields, sin sangre, por suerte.
Nunca mas fui a la cancha de Ñuls.

" Bailando en los rincones, mas dorados de la ciudad, bailando sobre la sangre de los demas..."

Andres Calamaro, No me empujes del disco POR MIRARTE, 1988

pd Ella tambien es de Ñuls??? O ya se convirtió?

Rob Rufino dijo...

Brian
En la vida cosechamos lo que sembramos... y Central está cosechando años de desmanejos.

Pese a que el Vasco no es "santo de mi devoción"(*) se nota que está laburando. Y ese laburo en algún momento dará sus frutos.

Ayer le di una charla como esta a mi hijo que estaba enojado porque sus primos, que son de Boca, siempre lo ven ganar mientras nosotros terminamos a las puteadas.

Y que le iba a decir? Como explicarle sobre la mística y esas cosas de la cuales hablaba el Negro Fontanarrosa a alguien de 8 años?

Y uno encima siempre trata de intelectualizar, aunque sabemos que todo esto es un brutal negocio igual nos ilusionamos y amargamos...

Ayer cuando "el nuestro" salía a la cancha se me puso la piel de gallina igual que en aquellas tardes en la cual el negrito Palma la descocía...

Por eso Brian le mando un fuerte abrazo canaya y bue... podríamos estar peor... piense lo feo que sería si tuviésemos un presidente que se adueñara del club y una hinchada temorosa que no hiciera nada al respecto...

Que feo no?


Saludos, Rob


(*)nunca pude entender porque un ateo como Sin Dioses siempre habla de que "no es santo de mi devoción".

Rob Rufino dijo...

Pero vos podés creer?

Haciendose el atemorizado en cancha de ñuls mientras daba cátedras de como colarse a la cancha de Central desde Regatas...

Habrase visto!!!

Demóstenes dijo...

TRAICION

Finalmente se supo !.
Todos Uds. se conocen. Son todos amigos que se conocen de hace tiempo y me han estado haciendo creer que son mentes abiertas que casualmente se encontraron en el ciberespacio.
Traición !!!
No cuenten más conmigo, yo no los conozco.
Cholo, por última vez, dedíquese a otra cosa. Poesía, relato y narración son demasiado para Ud.

D-M-T-

Juan de los Palotes Medrano dijo...

No se cuantos de la troupe rosarina son de Central, y cuantos de Newell's, pero les cuento que este último cuadro me ha dado una de las mayores alegrías de mi vida.

Transcurría 1991, y el tradicional "Metropolitano" acababa de ser dividido en "apertura" y "clausura". Sin embargo, sus respectivos ganadores no se consagraban automáticamente campeones (como ahora) sino que debían jugar una final, ida y vuelta.

En ese año 91, esa final la jugaron Boca y Newell's.

Como fanático hincha de River, escuché por Continental la transmisión del partido en Rosario, aunque el resultado no me dejó muy tranquilo (1-0).

El partido de vuelta fue un verdadero sufrimiento, pues a esa edad no podía soportar siquiera la idea de que Boca saliera campeón (la última vez había sido en 1981, y yo apenas sabía lo que era el fútbol en aquel momento).

Boca terminó ganando 1 a 0 (con gol de la Bruja Reynoso si no recuerdo mal), por lo que había que patear penales para definir al campeón.

Recuerdo que ese día estaba en mi casa con uno de mis hermanos, y eran tales los nervios, que cada uno se encerró en su habitación a seguir por radio aquella definición, el en la planta baja, y yo arriba.

En mi caso, escuché toda la definición de rodillas, con los ojos cerrados, y prometiendo a Dios toda clase de epopeyas si se dignaba favorecer a Newell's en aquella decisiva encrucijada (a la postre, el mundial 90 estaba todavía fresco, y ya tenía experiencia en eso de prometer caminatas a Júpiter para que los tanos o los yugoeslavos marraran un penal).

Lo cierto es que las ejecuciones se fueron sucediendo, y ni siquiera los desvíos de Boca me hacían soltar una mueca de festejo, pues hasta el último penal, la cosa podía revertirse.

Transpiraba. Sufría. Quería detener el mundo e irme. Ver a los bosteros festejar era algo inédito, y creo que no hubiera podido soportarlo.

Finalmente, llegó un último penal para Boca. Si lo erraba, o Scoponi lo atajaba, el campeón era Newell's. Los segundos no pasaban. La caminata de ese jugador de Boca desde la mitad de la cancha hasta el área, me pareció eterna en el relato de Victor Hugo.

Pero finalmente acomodó la pelota, tomó carrera y... marró!

Todavía recuerdo el grito gutural que me salió del alma, y el salto (los saltos) que pegué, que casi me hacen romper la cabeza contra el techo. Inmediatamente salió corriendo escaleras abajo, para contarle a mi hermano lo ocurrido, y me lo encontré en el descanso, porque él venía, también corriendo, a contarme a mí lo que acababa de escuchar. Nos abrazamos en un abrazo demoledor, y nos caimos rodando por la escalera, mientras nos reiamos a carcajadas, a los gritos.

Siempre, pero siempre le estaré agradecido a Newell's por aquel instante de genuina felicidad.

Lo malo, lo triste, lo insoportable, lo que nunca lograré digerir, es que Mauricio Macri haya ganado las elecciones de Boca en 1996...

cholo dijo...

De nada,don Juan,para los lepras fue un placer