sábado, 28 de febrero de 2009

FANFARRIAS


"La justicia militar es a la justicia lo que..."

¿Que esperamos para derogar la música militar?

7 comentarios:

Eva Row dijo...

Me gusta soñar con un mundo donde no quede memoria de militarismo, entonces la música militar, la fanfarria, podría ser desempolvada y resignificada como música pegadiza que despierta y anima a la lucha, pero ésta vez, sin armas y por los mejores motivos de la vida, como la lucha por desentrañar a la naturaleza de sus secretos, que es la lucha de la Ciencia, como la lucha contra las enfermedades, como la lucha por e

cholo dijo...

coincido en tus intenciones,Eva,pero no creo que ninguna marcha militar pueda despertar jamas sentimientos tan nobles,a lo sumo sordera pertinaz.
Abrazos.

Rob Rufino dijo...

eres un chochino marxista!!!

Martín LatinoameriKano dijo...

Es cierto. Las fanfarrias militares no hacen mas que recordar momentos dolorosos de nuestra historia.

José Luis dijo...

No jodan con la Marcha de San Lorenzo que es una masa.

Igual que las de John Philip Sousa.

Y la Marsellesa.

Yo soy ateo y, a pesar de eso y de las Cruzadas, y de la Inquisición, y de Pío XII, etc., igual me pone la piel de gallina el Requiem de Mozart, por decir uno, o el Aleluya de El Mesías de Haendel, por decir otro.

¿Prohibimos a Wagner también, por insuflar ánimos nacionalistas en los alemanes del 36, con resultados posteriores a ojos vista?

Quién puede decir qué pasiones del espíritu humano son buenas y cuáles malas como para ser expresadas con música... o no.

Slds,
JL

cholo dijo...

JL,el post intenta ser una broma,sin mucha gracia seguramente.Por supuesto que yo no prohibiría la música militar ni ninguna otra,con no escuchar las que a uno le desagradan se resuelve el tema.Eso sí,mi primer profe de música era músico militar y sé de que hablo.
Saludos

Martín LatinoameriKano dijo...

Por una vez voy a decir que coincido con lo que dice JL. (¡CHAN!)

A pesar de que me desagradan las marchas militares, es cierto que la música tiene que trascender las ideologías, y no llevar las conductas de los hacedores del arte a un parámetro para medir que tan bueno o malo es el arte que hacen. Es cierto lo de Wagner, de hecho Baremboim tuvo problemas en Israel por dirigir obras del alemán.