martes, 10 de marzo de 2009

LA LEY DEL TALIÓN


Su cara fue lo último que vi y que veré jamas. Todas las imágenes de mi vida anterior quedaron sepultadas detrás de su rostro, al menos hasta que cumpla la sentencia.

Majid Emovahedi se llama, es unos cinco años menor que yo, también de Teherán, y estudia en la misma facultad que yo estudiaba. Lo conocía de vista, nada más, nunca habíamos hablado pero un buen día su madre me llamó por teléfono. Me habló con lindas palabras y luego me pidió que me case con su hijo. Le dije que no, que ni siquiera lo conocía pero ella no se dio por vencida e insistió unos días después. Mi respuesta fue la misma y colgué el teléfono. Al cabo de unos días ya no pensaba en Majid ni en su madre, suponía que todo quedaría ahí, en nada, no podía imaginar lo que pasaría.

Era una tarde como cualquier otra, el verano se iba pero el calor se resistía a dejarnos. Salí del trabajo para volver a casa cuando, en plena calle, entre la gente que va y viene, aparece Majid y sin decir nada me tira a los ojos un líquido transparente como el agua pero que quemaba como mil fuegos. Intenté secármelos pero ya era tarde, solo conseguí quemarme las manos, las que ya no podré verme, y la cara, la que ya nadie me quiere mirar.

Pero Alá es grande y en su infinita misericordia nos da el poder de la venganza. Iluminó con sabiduría al tribunal que juzgó mi caso y ahora espero ejecutar la sentencia: diez gotas de ácido en cada ojo de Majid. Aunque la ley dice que las mujeres valemos la mitad que los hombres y que solo tendría derecho a cegarle un ojo, los jueces, guiados por la eterna bondad de Alá, comprendieron que las quemaduras de mi cara y de mis manos valían por el segundo ojo de Majid. Yo, Ameneh Bahrami, estoy impaciente porque se haga justicia. Ojo por ojo, diente por diente.

5 comentarios:

Rob Rufino dijo...

Esa forma tuya de postear una noticia pero relatada en primera persona realmente conmueve.

Un abrazo.

Demóstenes dijo...

Cholo, Cholo, Uds. sí sabe amargar un almuerzo.
Un abrazo y saludo su forma de "ver" las mentes.

D-M-T

Hal dijo...

el opio del pueblo?

dagnasty dijo...

Susana allá seria un hitazo, lástima que ella solo va a Dubai.

Martín LatinoameriKano dijo...

Durísimo... me hace pensar en muchas cosas.