domingo, 22 de marzo de 2009

LA SALIDA DE LOS OBREROS


Son apenas 45 segundos de gente, obreros y obreras, saliendo de la fábrica. Así empezó a rodar, hace 114 años, el cine. La sortie des ouvriers des usines Lumiére fue el título de este primer cortometraje filmado por los hermanos Auguste y Louis Lumiére. El argumento deja mucho que desear pero hay que reconocer que en tan poco tiempo no se pueden desarrollar muchas ideas ni forjar una trama consistente. Quizás el único giro sorpresivo del film se produce cuando entre los obreros que abandonan la fábrica aparece un perro moviendo la cola, tal vez para dar una nota de color a tanta imagen en blanco y negro. Hoy en día, cuando muchas películas sobrepasan las tres horas o generan sagas insoportables, la falta de argumentos sigue siendo una constante como en los primeros films de los Lumiére. Eso sí, con efectos especiales de ultimísima generación.

Esta semana vimos salir gente de un edificio grande, pero no era una fábrica ni eran obreros. Ni salían por voluntad propia. El edificio es la Universidad de Barcelona y la gente son estudiantes que en noviembre del pasado año iniciaron un encierro en protesta por la implementación del denominado Plan Bolonia, proyecto concebido para unificar la enseñanza superior en todo el ámbito europeo y adaptarlo a las demandas del mercado. Entre otras lindezas, este proyecto permite la financiación de cursos, así como créditos para estudiantes, a cargo de grandes corporaciones que luego se beneficiarían directamente de los conocimientos de "sus" alumnos. Así,las universidades no distarán mucho de las fábricas como la de los Lumiére, sólo que fabricarían y se apropiarían de conocimiento para sacarle rédito económico. Una privatización encubierta de las universidades públicas. Contra esto protestaban los estudiantes encerrados en Barcelona hasta que de madrugada, sin previo aviso y con uso de fuerza desproporcionada, fueron desalojados del edificio entre bastonazos y patadas lo que generó más disturbios a lo largo del día y en donde los Mossos d'Esquadra (policía autonómica catalana) volvieron a hacer uso y abuso de fuerza, incluso contra civiles y periodistas.

No sabemos como terminará esta comedia universitaria a la europea pero no parece que vaya a tener un happy end. Lo mismo que pasa con otras tantas películas que se están rodando ahora mismo en muchas factorías de todo el mundo, donde si nos paramos delante de sus portales con una cámara o un teléfono celular, podemos filmar escenas de trabajadores que abandonan las fábricas para no volver pues lo hacen con la indemnización en la mano, en el mejor de los casos. Tan lejos, tan cerca, el tiempo de los Lumiére.

7 comentarios:

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Cholín,

Un proyecto destinado a "unificar la enseñanza superior en todo el ámbito europeo y adaptarlo a las demandas del mercado", que "permita la financiación de cursos, así como créditos para estudiantes, a cargo de grandes corporaciones que luego se beneficiarían directamente de los conocimientos de sus alumnos", me parece algo fantástico.

Que la gente pobre le pague la universidad (con sus impuestos) a los nenes bien para que estudien "antropología existencial", me parece -en cambio- un despropósito.

Ojo, no tengo nada contra ese tipo de carreras "no productivas", que también son necesarias. Pero me parece lógico fomentar aquellas carreras que la sociedad requiere con más urgencia para desarrollar su economía, generar riqueza, y permitir así la paulatina inclusión de aquellas personas de bajos recursos que, por más gratuita que sea, nunca tendrán la chance de acudir a la universidad.

Si, encima, esos estudios son financiados por las empresas que luego se "beneficiarán" con el trabajo de esos ingenieros, arquitectos, biólogos, o economistas (en lugar de tener que pagarlos doña Rosa), cartón lleno!!

De todas formas, debo mencionar que no sólo las empresas son las "beneficiadas" por una relación de ese tipo, sino que también lo son los propios estudiantes/profesionales, como ocurre en cualquier relación laboral (salvo que uno adscriba a las teorías retrógradas del buen Karl, y crea que toda relación laboral es opresiva, y sólo beneficia a la parte empleadora).

En cualquier caso, reitero: La gente de bajos recursos NO tiene porqué financiar una universidad que produzca 70.000 psicólogos por mes, contra 4 ingenieros en alimentos por año. Fomentar el estudio de las carreras que más demanda la sociedad, me parece -en suma- una decisión excelente, y necesaria en los tiempos que corren.

Ósculos bolivarianos,

Lic.

P.D.: Conozco infinidad de casos de gente de alto poder adquisitivo, que estudió su carrera en universidades públicas de la Argentina, y luego obviamente edificó su carrera/fortuna en base a esa profesión, sin restituir un peso al Estado. Por cierto, las empresas que se beneficiaron (y se benefician) con el trabajo de estas personas, tampoco pusieron un peso en esa formación. La universidad, don Cholo, nadie tiene de gratuito, y resulta increible que en pleno siglo XXI, alguien sostenga que el Estado debe pagarle la carrera a toda esta gente, en lugar de pagarla solamente a aquellas personas que no pueden afrontar ese gasto, lo cual perfectamente podría lograrse con un sistema de becas. Adicionalmente, un sistema de becas bien organizado, permitiría controlar que no haya estudiantes crónicos, de esos que van a la universidad para hacer política y tarden 16 años en recibirse. Si el becado es un chanta, chau beca, y ese dinero se invierte en otro que tenga ganas de estudiar.

Fede M dijo...

Juan de los palotes: Te propongo que veas este video http://video.google.com/videoplay?docid=-9133846744370459335&hl=es como primera medida a ver si es "tan" importante incentivar "urgencia para desarrollar su economía, generar riqueza, y permitir así la paulatina inclusión de aquellas personas de bajos recursos que, por más gratuita que sea, nunca tendrán la chance de acudir a la universidad".
En segundo lugar, sostengo que la universidad debe ser enteramente gratuita. Para todos. Incluso para las personas con alto poder adquisitivo. Lo qu sí creo, es que debería cobrarse un impuesto en el momento del ejercicio de la profesión, ya que ahí es cuando el individuo beneficiado, obtiene los réditos de la educación que obtuvo. El modelo actual en el cual se hacen cargo las familias de los estudiantes no es otra forma más que la de perpetuar sistemas de premios y castigos en función de la riqueza heredada y nada tiene que ver con las capacidades individuales desarrolladas. Un modelo como el actual, en el que las familias pudientes se pueden dar el lujo de proveernos profesionales deficientes por obra y gracia del dinero, no es la mejor manera de contribuir a la equidad. Sino la mejor manera de consolidar esta injusta distribución del saber. Un modelo en el que los profesionales, con su propio esfuerzo, con el resultado de su propio talento (no con el acumulado de sus familias) sostiene la Universidad Pública, es la forma más equitativa de promover los talentos y las capacidades de las personas. Por otro lado, que sentido tienen las matrículas profesionales?. Si los colegios no tienen como función evaluar el desempeño de sus colegiados. Para eso está la Universidad. La colegiatura es como un club que agrupa a profesionales de una misma rama.
El hecho de pagar a un club social para ejercer la profesión está admitido en la sociedad, entonces, qué impedimento habría en transformar esa alícuota en un impuesto que permite el sostenimiento de la Institución que le proveyó las herramientas necesarias para ejercer?.

cholo dijo...

Don Juan,la verdad que no pretendo analizar el Plan Bolonia,es un tema sin duda muy importante pero particularmente no me quita el sueño.Aún así le doy mi punto de vista.La universidad española,lejos de ser gratis,se financia en parte por el estdo y las autonomías y en parte por los alumnos.En teoría un alumno sin recursos puede solicitar becas y hasta se las conceden,el problema es que no suelen ser suficientes y esto lleva a que mucha gente tenga que compaginar estudio y trabajo y así se alargan los años que necesita para recibirse en caso de no desertar antes por cansancio.En definitiva,no son muchos los hijos de trabajadores que alcanzan un título universitario.Esto ya sucede sin Bolonia.Pero una de las facetas de este proyecto es que será obligatoria la asistencia a clases que pasarán a ocupar casi todas las horas del estudiantado,asi que eso de trabajar y estudiar va a ser practicamente incompatible,salvo que te agarres a un crédito que tendrás que ir devolviendo a las empresas patrocinadoras (doble negocio) cuando por fin tengas el título y un trabajo.Un dato:European Round Table of Industrialis,agrupación que reune directivos de distintas corporaciones europeas(como Nestle,Siemens,etc)presentó un informe sobre su parecer acerca de como debería ser la educación superior.Este informe data de 1995,tres años antes que se redacte la declaración de Bolonia,declaración que atrapa el espíritu de las demandas de este lobby.
No es cierto Juan que los sectores de menos recursos financien la universidad para niños ricos.El estado somos todos,dsde el más pobre al más rico y si la fiscalidad es progresiva,el qe más tiene más paga y el que menos tiene menos paga.Al menos en los papeles figura así,aunque ya sabemos que un pobre poco es lo que puede defraudar a hacienda y en cambio las personas de más recursos económicos suelen tener contables que les dibujan los números de tal manera que suelen pagar mucho menos impuesto que el que les correspondería.
El tema da para mucho y seguramente nunca estaríamos de acuerdo,licenciado.Ni en la financiación,ni en el modelo de universidad y al servicio de qué intereses,las crreras que desaparecen,su importancia social,la intromisión en los programas educativos por parte de la corporaciones,y así podríamos seguir,pero como ya le dije antes,no es un tema que me desvele.Eso sí,en cuanto a la generación de riquezas,ahí no puedo estar de acuerdo,ni con usted ni con la mayoría de la gente.Yo abogo por un cambio cultural que nos haga decrecer (empobrecernos dirían los economistas).Crecer es la base del capitalismo para seguir alimentando el lucro y la avarica,y la forma más rápida y efectiva de arrasar el planeta.No creo que haya crecimiento sostenible,asi que a decrecer si queremos salvar el culo de las próximas generaciones.No le parecería más humano dejar de vivir en torno a la producción,como si fuéramos animales de granja,comiendo alimentos balanceados marca Danone,y volver a adueñarnos de nuestro tiempo,que en definitiva esla vida?
Saludos y perdone por el "coñazo".

Demóstenes dijo...

Lo peligroso de la intromisión de las grandes corporaciones económicas en la Universidad Pública es que se adecuarían las currículas de acuerdo a los intereses de esas empresas.
Esto nos llevaría a "olvidarnos" repentinamente que el glifosato es un veneno, porque el principal sostén de la Facultad de Química va a ser sin lugar a dudas la empresa BASF y lo mismo con BAYER y los medicamentos.
Por otro lado, seguramente a CLARIN le va a interesar mantener la Facultad de Comunicación Social, aunque a Uds. PALOTES le resulte "improductiva", el problema es la calidad de periodistas que van a egresar de ese antro educativo.
Por otro lado Licenciado, no se tire contra los Psicoanalistas, probablemente Ud. anda necesitando de los servicios de un profesional de ese área y aún no se ha dado cuenta.

D-M-T

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Fede M: No ví todavía el video que linkeás, por lo que prosigo contestando tus restantes postulados, a saber:

(a) "La universidad debe ser enteramente gratuita": Lo primero que hay que recordar es que la gratuidad no existe. La electricidad que consume la universidad, los sueldos que paga, su limpieza, sus materiales, etc, etc, los pagamos entre todos los ciudadanos. Ergo, y aún cuando los pobres paguen menos impuestos que los ricos, no es justo que su esfuerzo sea utilizado para financiar la carrera universitaria de los más acaudalados.

(b) "Debería cobrarse un impuesto en el momento del ejercicio de la profesión, ya que ahí es cuando el individuo beneficiado, obtiene los réditos de la educación que obtuvo": La afirmación sobre la cual descansa esta propuesta (esto es, que los recibidos obtienen un rédito por la educación de la que gozaron) es meramente teórica. Un médico podría dedicarse a vender artesanías, destruyendo así la aparente "justicia" de esta alternativa, o podría emigrar a Canadá, tornando imposible que se le cobre por el servicio recibido. Sin embargo, el principal problema de aplicar este impuesto (que en realidad no sería técnicamente un impuesto, sino una tasa) proviene de su impracticabilidad: No sólo tornaría mucho más difícil la cobranza, sino que hasta podría resultar inconstitucional, al vulnerar todas las regulaciones que existen sobre la prescripción liberatoria en materia tributaria (que generalmente es quinquenal), y también el derecho a trabajar, si se pretendiera supeditar el pago de esta tasa a la posibilidad de ejercer la profesión. La formación universitaria, como explicaré más adelante, debe pagarse en el mismo momento en que se la esté gozando.

(c) "El modelo actual en el cual se hacen cargo las familias de los estudiantes no es otra forma más que la de perpetuar sistemas de premios y castigos en función de la riqueza heredada y nada tiene que ver con las capacidades individuales desarrolladas... Sino la mejor manera de consolidar esta injusta distribución del saber": Para su decepción, lamento informarle que la riqueza de una familia, al igual que su nivel socio-cultural, tiene una decisiva influencia en el desarrollo de sus hijos. Pretender que esto puede eliminarse por decisión de un Estado, es tan absurdo como pretender que el Estado regule cuales niños tienen derecho a ser rubios, y cuales otros no lo tienen. Lo que un Estado debe hacer, en todo caso, es brindar a aquellos niños que nacieron en familias con menores posibilidades económicas, la posibilidad de educarse del mismo modo en que lo harían si hubieran nacido en una familia más acomodada. Pero si el Estado le paga la carrera a todos (incluidos los ricos) obviamente pierde recursos para financiar la carrera de los más pobres. Ergo, la solución lógica (y progresista) pasa por arancelar la universidad, y garantizar que aquellas personas pobres que deseen estudiar, puedan hacerlo sin tener que poner un peso!!!

Cholo: Coincido con Ud. en que a un pobre, por más beca que tenga, le resultará más dificil recibirse que a un rico, máxime si debe trabajar mientras estudia. Justamente por eso es bueno que las becas sean completas desde el punto de vista económico, y permitan estudiar sin trabajar. Y para que eso ocurra, no veo que tiene de pecaminoso que una empresa colabore con esa financiación. Si yo quiero estudiar Bioquímica, por ejemplo, me parece lógico que un Laboratorio financie mis estudios, y me contrate una vez recibido.

El mundo "decreciente" con el que Ud. sueña, puede parecerme muy bello desde un punto de vista poético, pero definitivamente dramático en el plano real. Ud. se queja de comer alimentos Danone como si fuera un ave de corral, por un motivo muy sencillo: Porque tiene la posibilidad de comer alimentos Danone! Le aseguro que la gente de Somalía estaría encantada en canjear su lugar en el mundo por el suyo. Más aún, ese lucro y avaricia que a Ud. le impresionan, han estado presentes desde siempre en el hombre, y así como lo han llevado a hacer cosas malas, también lo han llevado a hacer cosas buenas. Creer que todos los frutos que emergen del interés personal son malos, es una equivocación inmensa. La cantidad de vacunas y antibióticos que los Laboratorios han inventado y desarrollado para tener más ganancias, me exime de hacer mayores comentarios al respecto. Eso no quiere decir, claro, que el lucro y la avaricia sean los únicos sentimientos que deben regir la vida social, pero pretender derogarlos implicaría derogar la misma naturaleza humana.

La universidad, don Cholo, no forma parte del mundo bucólico que Ud. desearía, sino de este, concreto, real, bueno o malo, que tenemos. Pretender que el Estado (o sea todos) invierta en ella las cuantiosas sumas que invierte para mantener zánganos (que no tienen avaricia, pero igual cuestan plata), me resulta injusto, pero no para las empresas, sino para la gente más pobre, que merece que sus impuestos, altos o bajos, no sean dilapidados de esa forma, y sean utilizados en cuestiones más provechosas: Por ejemplo en mejorar la salud pública (que a diferencia de la universidad es para TODOS, y cuyo estado actual es ruinoso), y la educación primaria (idem).

Probablemente coincidiremos en que el crecimiento económico (al que la Universidad debe contribuir) no es suficiente para garantizar que la gente salga de la pobreza y la indigencia (bien lo hemos aprendido los argentinos en estos seis años). Pero sin crecimiento económico, las chances de reducir la pobreza y la indigencia, quedan definitivamente anuladas.

Que la universidad trabaje para mejorar la productividad de las empresas, y las ayude a crear mayor riqueza, a innovar, a desarrollar productos, a investigar, no sólo me parece un camino válido. Me parece un camino imprescindible.

P.D.: Párrafo aparte, y sólo para que conste en actas, aclaro que definitivamente no es cierto que los pobres no puedan defraudar a hacienda del mismo modo que los ricos, pues la informalidad de sus negocios hace que paguen muy pocos impuestos, o directamente ninguno. Le sugiero que vaya a la feria de La Salada, y averigüe si alguien paga el IVA, Ingresos Brutos, o Ganancias (si encuentra uno, me hago monje tibetano).

Demóstenes: Toda su intervención podría resumirse en su frase inicial: "lo peligroso de la intromisión de las grandes corporaciones económicas en la Universidad Pública es que se adecuarían las currículas de acuerdo a los intereses de esas empresas".

Vayamos por partes: Es cierto que hay actividades académicas y ramas del saber que no son rentables ni apetecibles para las empresas, por lo que ningún privado tiene interés en invertir en ellas. No coincido, sin embargo, en que esto sea necesariamente "peligroso". Esta "tensión" entre lo privado y lo estatal, se da en todos los órdenes de la actividad humana: Es la tensión entre el interés individual y el colectivo.

Lo que debo advertirle, Demóstenes, es que su temor está mal orientado, pues lo que debemos preguntarnos no es hasta donde debe permitirse que los privados intervengan (en la educación, o en cualquier otro orden), sino exactamente lo opuesto: ¿Hasta donde debemos permitir los individuos que el Estado se inmiscuya?

Por lo pronto, déjeme recordarle que -en términos históricos- lo privado es infinitamente más antiguo que lo estatal, con lo que no debemos entender al Estado como una máquina omnipresente o superpoderosa, que todo lo puede, y cuyo deber es impedir que los privados se salgan con la suya. Por el contrario, el Estado como tal (más allá de los Gobiernos y el Poder, que son cosas totalmente distintas) surgió ante la necesidad de establecer reglas comunes a todos los privados, y llenar aquellos vacíos que la sociedad requería, pero ningún privado quería o podía cubrir.

Tal tensión -insisto- ocurre en todos los órdenes. Lo que el Estado no debe hacer es ponerse a cumplir roles que no le competen, y creer que puede hacerlo mejor que los privados. Eso no ocurrió nunca jamás, en ningún lado. Sólo por poner un ejemplo: Si el Estado argentino considera un día que Google explota al pueblo, y decide crear la empresa estatal "BESA" ("Buscador del Estado S.A."), resultaría 100% imposible que logre superar a la creación de Brin y Page, aunque seguramente pasaría a tener 10 veces más empleados que Google, aún cuando nadie usara nunca jamás su servicio.

El Estado debe limitarse a cumplir aquellas funciones a los que el mundo privado no puede cumplir. Nadie invertiría en construir una escuelita rural en Humahuaca, y es por ello válido (y necesario) que el Estado lo haga. Si además de eso pretende suprimir todos los colegios privados de Capital Federal, Rosario y Córdoba, no sólo fracasará en el intento, sino que perderá los recursos que hubiera necesitado ¡para construir la escuelita rural en Humahuaca!

Volviendo al tema de la universidad, creo que no hay que tener miedo a los privados, y muy por el contrario, fomentar que ingresen en aquellas areas que pueden resultarles interesante/lucrativas. Las mejores universidades del mundo son PRIVADAS, y funcionan en estrecha colaboración con las empresas de sus países, que financian sus investigaciones, y contratan a sus alumnos. ¡¡Donde está el peligro?! ¿Es peligroso que se desarrollen vacunas? ¿Es peligroso que se inventen nuevos materiales para construir vestimenta? ¿Es peligroso que se exploren nuevas formas de construir rascacielos? Noooo! Lo peligroso es que algún cráneo del Estado piense que puede hacer estas cosas mejor que los privados!!!

En fin, me cansé. Abrazos bolivarianos para todo el mundo!

Lic.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Y viejo? Nadie me responde? Que soy al final? La burra que escribe mientras los señoritos miran fútbol europeo? Putt the batteries!

Demóstenes dijo...

Palotes, Palotes ... a Ud. le parece justificable derrocar a un gobierno constitucional, elegido libremente por la mayoría del pueblo y a muy poco tiempo de llamar a elecciones y con posibilidades ciertas de perderlas, por el sólo hecho de que se le sale de la vaina la fuerza bruta ?. Como a Tyson, digo.
Pero acá pasó algo más que eso.
Acá y en otros países del mundo por extraño que a Ud. le parezca, la CIA decidió intervenir y plantar gobiernos títeres funcionales a sus intereses.
Desmantelar la industria nacional, perseguir personas y copar los sindicatos, adueñarse de los símbolos patrios, comprar armas, cerrar fábricas, obligar a importar hasta las sillas de madera e inventar un "Cuco Máximo" llamado Comunismo a punto de comerse los pibes crudos.
Todo esto sostenido y justificado por la Iglesia Catódica expulsada de la URSS y con ganas de revancha.
Y como verá, no estoy hablando de “guerra sucia” ni de “escuadrones de la muerte” ni de “centros clandestinos de detención, tortura y muerte”.
Va más allá de lo que su pobre cabecita pueda comprender.
Fue un macabro plan y la derecha argentina fue funcional y cómplice.
Siga Ud. pensando que los malos de eran los pibes de la UES con 15 años y las maestritas de primaria que enseñaban en las villas.
Palotes, a la imperfecta Democracia se la combate con más Democracia.
Forme un partido político y preséntese a elecciones. Algún día las va a ganar y va a poder cambiar este loco rumbo que hemos tomado.


D-M-T
(le aclaro que yo no soy peronista, y que mi familia sufrió en carne propia el gobierno de Isabel al punto de tener presos políticos en democracia)