viernes, 19 de junio de 2009

VICENÇ FERRER


Ochentainueve años son muchos,sobre todo si los sabés aprovechar.Dan para hacer muchas cosas,para cambiar muchas veces sin perder el rumbo,para dejar miles de huellas,para perder el miedo y no callarse nunca,así,en el silencio.

Hoy te fuiste para siempre,con esos ojos tan limpios,con esa mirada clara,con la sonrisa del sabio,del bueno,del terco.

Dejaste la Compañía de Jesus,la soledad de Dios,y te entregaste a los tuyos,los más pobres entre los pobres,los descastados,los intocables que no rehuyeron tus manos.

Y así viviste.Y así moriste,acompañado por miles de caminantes de todo el sur de la India que ahora cuentan llagas en los pies y lágrimas en los ojos,olvidados por casi todos,menos por vos y tu gente.

Qué dirán los que ponen la avaricia como motor de sus vidas?No creo que te conozcan,ni creo que les importe,ni saben que no estás solo.Algunos dicen que fuiste un santo pero no es porque lo crean,es porque así,nombrándote excepción,justifican que sólo son hombres y que no todos podemos ser como fuiste vos.Pobres.

Adeu company!!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

un canto al trabajo, la solidaridad y al silencio militante.

Adeu company!!!

Martín LatinoameriKano dijo...

Confieso, no sabía de el.

Pero su post, Cholo, me hizo conocerlo. ¡Gracias!