viernes, 16 de julio de 2010

La bestia fascista

Se ha hablado mucho de Negre de Alonso representante del Opus por el Estado Libre Asociado de San Luis, pero no muchos han hablado de la gran bestia fascista llamada Hilda González de Duhalde que en ocasión de la discusión por e matrimonio igualitario el recinto dijo “Vienen por nuestros hijos” y “ahora se van a querer casar entre hijos y padres”.

Su discurso como todo discurso fascista busca instalar el miedo en una sociedad, que ya más crecida no la escucha ni la tiene en cuenta. Sus seguidores un grupo cada vez más pequeño y que comparte con ella sus mismas convicciones, extrapola las ideas de hace 35 años que creyó que López Rega e Isabel eran la reencarnación del peronismo, en una sociedad que ya no admite cacerías de brujas.

La Chiche, aún más que Negre de Alonso representa esa bestia fascista que hoy después de años de democracia todavía se esconde bajo los resquicios que le dan los medios de comunicación monopólicos, pero no tienen la más mínima representación, salvo en elementos supermarginales y que lo son cada día más.

Han pasado muchos años de democracia para que esto suceda, después de caída la noche negra de la dictadura y a consecuencia de su influencia en todo el arco cultural de la Argentina, tenían mucho más espacio del que hoy detentan, eso también es un logro de la política y de la democracia que supimos conseguir. Y no es poco.

5 comentarios:

Daniel Rico dijo...

Kirchner ha hecho de este un pais gay-frendly; pero Dualde fue pionero en esto, hizo de BS AS una provincia
narco-frendly.

sin dioses dijo...

Daniel no diga eso, yo leo La Nación y Clarín y me dicen que es un buen hombre.

Nando Bonatto dijo...

Hace unos años, un comisario, jefe de la departamental Matanza
Oscar Beauvais ,que murio asesinado,la describia como una perversa.
El decia algo asi como Duhalde es un jodido,pero le tengo respeto
pero Chiche es directamente perversa
pavadita de juicio el del fulano que los trataba seguido

Andreika dijo...

Sin duda, es perversa.Para colmo, es igual a la novia de Chucky. ¡Qué miedito y asquito dan unos cuantos senadores!

Matías dijo...

El problema del discurso de derecha, vengo pensando hace rato, no es el miedo. Ha sido deslegitimado a nivel mundial más o menos de acá a un siglo y no ha sabido reacomodarse a tanto discurso nuevo: científico, psicológico, político, tecnológico. Ellos se decían los guardianes de la gobernabilidad, los que tenían el saber para encauzar mejor la sociedad, y por falta de gimnasia de pensar terminaron perdiendo esa supuesta sabiduría, que habrá que ver si en algún momento la tuvieron o qué. Pero ese es otro tema para los aficionados a la filosofía. De modo que el problema de la derecha, más que una manipulación, es una franca devaluación de su capacidad intelectual. Si algo marcó, por ejemplo, todos los discursos del miércoles fue su grosera y consuetudinaria recurrencia a errores de juicio y confusiones de axiomas con argumentos, peticiones de principios con verdades universales. Ni una cosa que se dijo en contra del matrimonio igualitario fue un argumento, fueron todas proclamas, descargos y salidas por tangente. Esta gente, dicho más simplemente, ya no sabe pensar. Se está pudriendo.

Algún día voy a ponerme a escribir de esto, hoy hace frío y está lindo para una siesta. Abrazo men.