viernes, 20 de junio de 2008

Otra labor democrática de los hombres del campo

Dos ambulancias que trasladaban heridos de un accidente de ómnibus fueron atacadas cuando intentaron pasar por un piquete de productores rurales instalado en la ruta 34, a la altura de San Genaro.
Los vehículos sanitarios llevaban víctimas de un accidente de un coche de la Empresa Argentina con destino a Tucumán que había volcado luego de tomar un camino alternativo —para eludir el piquete— y caer a un profundo zanjón.
Alrededor de 15 personas sufrieron lesiones leves y graves. La policía informó que en el ómnibus viajaban 26 pasajeros, dos de los lesionados fueron derivados a Rosario y Santa Fe, y los restantes recibieron curaciones en centros locales.
El ómnibus circulaba por un camino alternativo ante la intransigencia del piquete instalado en el cruce de las rutas 34 y 65. "Cuando el colectivero quiso retomar la ruta 65, el micro cayó a una profunda zanja", indicó la policía. Eso no sería lo peor: los piqueteros cerraron el paso a dos de las ambulancias que socorrieron a los heridos.
Una de las víctimas del accidente, el tucumano Luis Oscar Monti, quien se recuperaba anoche en un sanatorio de Rosario, le relató a LaCapital los dramáticos sucesos.
Contó que pasada la medianoche el micro se topó con un piquete sobre la ruta 34 a la altura de San Genaro, 110 kilómetros al noroeste de Rosario.
"Como el piquete estaba imposible, el chofer tomó un desvío, un camino muy oscuro y angosto, en una curva perdió el control, cayó en un zanjón y volcó", indicó Monti, quien sufrió la fractura de varias costillas y otros traumatismos.
Poco después, ambulancias, policías y bomberos asistieron a los 26 pasajeros, que casi en su totalidad presentaban distintos grados de lesiones.
"Todo el pasaje quedó golpeado; salimos arrastrándonos como pudimos", señaló. Monti reconoció el accionar de policías, bomberos y médicos, pero se quejó de los piqueteros, que "atacaron y les rompieron las gomas y los vidrios a dos ambulancias".
Monti, un comerciante tucumano de 49 años, aguarda en la soledad de su habitación la llegada de sus familiares desde Buenos Aires y Tucumán. Dijo que se trató de un episodio "dramático", y recordó que "la gente gritaba y todos teníamos sangre; muchos estaban atrapados en los asientos".
"Es indignante que estos señores —los piqueteros rurales— se arroguen el derecho de no dejar pasar a nadie, y más aún a ambulancias con gente herida", agregó. Es que dos de las ambulancias que trasladaban a cuatro heridos a un sanatorio privado en San Genaro fueron interceptadas por ruralistas que arrojaron sobre el asfalto una rastra y rompieron sus vidrios. Posteriormente, algunos de ellos —como el caso de Monti— fueron llevados a centros asistenciales de mayor complejidad.

Fuente Diario La Capital

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